Archivo

Archive for 29 octubre 2012

Cuando el mercado es el mundo

octubre 29, 2012 1 comentario

Pedro Mac Mullen y Mariano Curia

Uno de los sectores en agricultura que más está creciendo en la actualidad es la microbiología. Así se puede augurar que empresas multinacionales/agroquímicos están haciendo foco en las mismas.

En este sentido llegamos hasta la planta de Rizobacter Argentina, ubicada en Pergamino, para conocer cómo se viene desarrollando la expansión de la empresa en la exportación de productos hacia mercados internacionales, siendo que es una de las principales firmas que más ha crecido en los últimos años.

“La importancia de la microbiología crece día a día en la agricultura mundial. Un dato real es que las últimas adquisiciones entre compañías del sector que se realizaron fueron de compañías de agroquímicos a biológicas. El futuro va en este camino, el mundo necesita cada vez más alimentos. Pero lo necesitamos en una agricultura limpia-sustentable, y las tecnologías biológicas aportan estas condiciones”, especificó Mariano Curia, gerente del Departamento de Ventas.

Hay que tener en claro que las tecnologías biológicas no reemplazarán a los agroquímicos, sino que son un complemento de éstos.

“En la Argentina, la técnica de inoculación es de las más avanzadas en el mundo”, informó Pedro Mac Mullen, gerente de Márketing de Rizobacter Argentina.

En esta línea, en el país se siembran alrededor de 20 M/ha y se inocula el 85-90% de la soja; en Brasil se siembran 27 M/ha y se inocula el 60%, y en Estados Unidos, el 40 % de las 32 M/ha. Reflejados estos números, la empresa, que nació en 1977, en el ejercicio económico de junio 2011 a julio 2012 tuvo una facturación de u$s60 millones, de los cuales el 85% es de la facturación en la Argentina, mientras que el 15% es de exportación.

“Este auge que ha tenido la empresa ha sido por desarrollos propios o alianzas estratégicas tanto con empresas nacionales como internacionales. La más importante es con Syngenta, haciendo un negocio de tecnología de ida y vuelta”, indicó Curia.

Para el ejercicio de este año prevén alcanzar los u$s75 M y para el 2014/15, los u$s145 millones. “Gran parte del crecimiento de la empresa va ser en exportación. Por este motivo, creamos el  Departamento de Comercio Exterior, teniendo gente especialmente capacitada y viajando por el mundo buscando nuevos mercados, y fortaleciendo los ya consolidados”, señaló Mac Mullen.

Hoy la empresa llega a toda Sudamérica, Estados Unidos, África y China. “En estos países, el 90% de las exportaciones son inoculantes para soja”.

Además, en Europa (Inglaterra, España e Italia) también exportan, pero la preponderancia son las pseudomonas para trigo.

“Años atrás entramos fuerte en África, llegando a Sudáfrica, y este año arrancamos con Kenia y Nigeria”, indicó.

“El mercado de exportación es muy difícil de desarrollar comercialmente, especialmente la adaptación cultural. Por eso hay que buscar y encontrar de acuerdo a las características particulares de cada país, la persona o el distribuidor adecuado. Esto lleva, previo a una primera venta, no menos de 3-4 años de fuerte inversión para desarrollar estos mercados”, señaló Curia.

Y destacaron que van hacia estos países con la tecnología de punta. “Usamos un 75% de tecnologías de segunda (Rizoliq TOP) y tercera generación (Signum) y sólo el 25% es de primera generación (Rizoliq)”, describió Curia.

Con respecto a los dos países mayores productores de soja, en Brasil llegan a partir de tres empresas: Syngenta, Stoller y Rizobacter do Brasil (empresa propia) alcanzando un 20% del mercado.

“En Brasil estamos trabajando hace dos campañas con la tecnología Osmo Protectoral (TOP). Hoy comenzamos a ver los resultados de este trabajo, básicamente porque el agricultor ve la diferencia productiva que se logra. El resultado final es que el sistema capture el mayor valor”, destacó Curia.

En Estados Unidos, el distribuidor está  en Illinois y llega hasta el principal cordón maicero  alcanzando luego de 12 años de desarrollo un 10-12% .

Haciendo foco en los productos, desde la empresa aseguraron que el 60% de la facturación se basa en el cultivo de soja.

“Obviamente que este 60% está representado por la fuerte presencia que tenemos en la microbiología, pero también por el desarrollo de nuevos coadyuvantes que han tenido gran aceptación por el productor, lo cual nos llevó a crecer en importancia en esta línea del negocio”

El negocio de Rasa se complementa con terápicos de semillas para semilleros, cebos para el control de babosas/bichos bolitas, y tratamientos profesional de semillas.

Este año, ante el retroceso de la siembra de trigo por los problemas de comercialización, Mac Mullen relató que la venta de inoculantes para legumbres suplantó a la del trigo.

“De todas maneras, estos cultivos no va a suplantar el trigo. Mucha gente probó en este tipo de producción pero técnicamente no es tan sencillo”, indicó.

Para esta campaña, la novedad de Rizobacter es la presentación de un fertilizante a base de P microgranulado (MicroStar). Entre sus principales característica técnicas está la gran disponibilidad para el cultivo (95%), lo cual reduce la dosis/ha aproximadamente cinco veces comparado con un fertilizante tradicional.

Además cerraron un acuerdo comercial con la firma japonesa Summit Agro, para la distribución de un insecticida biológico (Dipel Plus) que apunta básicamente al uso en aplicaciones periurbanas, dando respuesta a la demanda del productor de este tipo de tecnologías.

Anuncios

Los alquileres de los campos bajaron entre un 10 y 15%

Ya comenzada la siembra de granos gruesos, los contratos de los alquileres están prácticamente cerrados.  En una campaña donde estiman que las toneladas producidas alcanzarán las 110 millones, Roberto Santillán, presidente de la Cámara Argentina de  Inmobiliarias Rurales (CAIR), da un panorama general de la nueva modalidad de alquiler y los precios que cerraron los arrendamientos.

“Para esta campana está todo cerrado. Hubo tardanzas para terminar los contratos por la inestabilidad de los precios”, afirmó.

En cuanto a los precios, Santillán expresó que fueron muy variados, pero si tendría que poner valores, bajaron entre un 10 y 15% en general.

“Lo zona que más se defendió fue el cordón maicero, que como son de las mejores tierras del país, hay mayor liquidez y rindes más satisfactorios”, dijo.

Y destacó que el sector está sin plata y sin fondos por la sequía que se produjo en diferentes zonas, con mermas importantes en los cultivos de gruesa, sobre todo de maíz y soja. Por este motivo, se volvió a los viejos contratos donde una parte es en porcentaje y otra, al contado.

“En otras zonas, sobre todo en las más  marginales, se fue a porcentaje directamente compartiendo riesgos entre el arrendador y el arrendatario, donde  cada uno aportó lo suyo”, indicó.

Otro de los motivos por los que los alquileres sean a riesgo, es  por las variaciones del clima que se viene produciendo.

“El clima fue raro, inestable. No es  normal que sufra tantas inundaciones y sequía en un solo año”, indicó.

Además hubo una mayor oferta ya que  los pooles de siembra se abocaron a las zonas reconocidas y de menor riesgo. Prefiriendo poner todas las fichas a los cultivos de la gruesa.

“Las mismas personas que invertían en los pooles volvían a invertir, pero  este año el que puso plata no tenía la misma liquidez y las empresas se achicaron”, indicó.

De todas maneras, el presidente de la Cámara Argentina de Inmobiliarias Rurales destacó que este modelo es transitorio, que no vino para quedarse.

“Esta tendencia de ir a riesgo fue porque no había plata. Pero el dueño del campo  no está dispuesto a ir a porcentaje ni a riesgo. Quieren alquilarlo a plata fija”, indicó.

Y agregó que si los pooles tienen una  buena campaña, van a disponer de fondos y no tendrán problemas en adelantar dinero.

Con respecto a la venta de los campos, Santillán señaló que bajó enormemente. Luego de una década de crecimiento económico, con un pico en el año 2011, la actividad inmobiliaria rural percibe desde el primer trimestre del año un
descenso importante en las operaciones vinculadas a los campos productivos, debido a una serie de situaciones sin resolver, como el “cepo al dólar”, la Ley de Tierras Rurales, y los  índices de inflación, entre otros.

“La gente no convalidó la pesificación que se trató de hacer. Vender en dólares no se vende; sólo dependiendo de la situación particular”, sostuvo.

Para concluir, Santillán sentenció que “mi mayor preocupación hoy es que hay gente que quiere vender y hay personas que quieren comprar, y esa gente no tiene respuestas”.

Y prosiguió: “Es urgente que se empiece a normalizar el mercado. Trabajar  todos como corresponde, y que se le dé una solución al mercado inmobiliario urbano y rural”

En busca de la excelencia productiva

De izq a der: Cevasco, Toya, Ardura y Macagno

En una era del agro donde se busca una mayor eficiencia en la producción, la clave está en el permanente enlace entre las tareas productivas y la información. Esta es la consigna de varias empresas, y El Progreso de Rawson, tampoco se queda atrás.

Infocampo llegó hasta el campo “San Juan”, justamente en la localidad de Rawson (partido de Chacabuco) para conocer más a fondo a la empresa, que desde que comenzó, hace 20 años, viene buscando la excelencia en la producción.

La empresa (pyme familiar) se dedica tanto a la agricultura como a la ganadería. Entre propias y alquiladas, maneja alrededor de 4.500 hectáreas. Además cuenta con plantas de silos con una capacidad de 5.000 toneladas, equipos propios y una red de contratistas y transportistas tercerizados locales. En la firma trabajan de forma permanente unas 19 personas.

“La empresa es un emprendimiento familiar, donde, junto a mi esposa, creamos la empresa ”, aseguró Horacio Cevasco, titular de la firma.

La compañía siempre fue mixta, pero al principio era más ganadera. Sin embargo, en la actualidad esta premisa se fue transformando.

Entre las características principales de El Progreso de Rawson, se destaca el sistema de gestión: cinco años atrás certificó el campo con la ISO 9001/2008. Este año lo certificó bajo el programa Agricultura Certificada de Aapresid y están en proceso de la certificación con la RTRS (Mesa Redonda de Soja Sustentable).

“Éstas se dieron naturalmente, fue como un coronario de todo el proceso. No se buscó en un principio”, sostuvo Cevasco. Al principio, nació para tener un sistema de gestión y ser lo más profesional posible, donde los flujos de información condicieran con los flujos reales del establecimiento permitiendo tener información fidedigna para la toma de decisiones.

“La Iso 9001 te permite que seas auditable por terceros. A nosotros, al brindar servicios, nos da un valor diferencial”, sostuvo.

Agricultura Certificada, añadió, no es más que un protocolo en el que, ya teniendo un sistema de calidad armado, no fue difícil incorporar los aspectos relacionados con la sustentabilidad, cuidados del suelo, y todas las premisas que divulga Aapresid de las cuales son socios.

“No nos referimos solamente a la sostenibilidad desde el punto de vista agronómico y a la conservación del capital tierra, sino que hablamos ya de un ambiente de trabajo, relación del establecimiento con el entorno y la comunidad donde está inserta, y a la económica”, dijo.

Y por último, indicó que en uno o dos meses obtendrán un protocolo internacional denominado RTRS (Mesa Redonda de Soja Sustentable): “Esta certificación abarca el manejo responsable de agroquímicos, el respeto por la legislación laboral internacional, entre otros aspectos”.

Según Cevasco, todas estas certificaciones y protocolos que sumó hubiese sido imposible sin el capital humano. “La principal limitante para desarrollarnos y crecer son los recursos humanos, por lo que realizamos distintas capacitaciones a lo largo del año”, señaló.

Es un plan anual que incluye actualizaciones en seguridad e higiene y también en los temas específicos de cada actividad. Son cuatro o cinco jornadas seguras más otras que nacen por iniciativa propia de la gente. Se capacitan tanto los que trabajan acá como los que realizan los distintos servicios tercerizados.

“Las limitantes productivas son mayores a medida que crece la tecnología”, indicó. Por este motivo, el titular de la firma remarcó que hay que invertir recursos para formarlos.

“Contratamos consultoras específicas con profesionales. Las mismas sirven como ámbito de reunión de camaradería y conocimiento personal de todos los integrantes” afirmó.

Horacio Cevasco en el galpón de agroquímicos

 

Cómo es es manejo en el Progreso de Rawson

En cuanto al manejo del establecimiento, la agricultura es la principal actividad de la empresa. Pero además suma 1.700 vientres donde hace ciclo completo (50% de las cabezas las vende durante la zafra en 180 kilos).

En agricultura, la firma se basa en el manejo del sistema y no en el cultivo o el negocio puntual, donde viene con siembra directa desde hace años, fertilizan en base al sistema y luego refertilizan cada cultivo dependiendo de los análisis de suelo pertinentes, y manejan la rotación clásica (33% entre trigo/soja de segunda, 33%maíz y 33% de soja de primera).

Este año agregaron cebada, no bajando la cantidad de hectáreas de fina, sino para intensificar la actividad agrícola. Este manejo hizo que a lo largo de los años fueran mejorando el aprovechamiento del agua útil y se mantuvieran las condiciones físicas del suelo.

“En años como el que pasó, a pesar de que no se llegó a una sequía importante como la de 2008, hubo deficiencias considerables en momentos clave del cultivo, pero los resultados finales no fueron tan malos”, sostuvo.

Los rendimientos de la campaña pasada oscilaron en promedio entre 75 qq/ha de maíz, 33 qq/ha de soja de primera, 28 qq/ha de segunda y 50 qq/ha de trigo.

Pero remarcaron que en el campo San Juan, donde se viene con rotaciones de 33% y siembra directa durante 15 años, se expresó todo el potencial, donde la soja de primera fue de 40 qq/ha, 87 qq/ha de maíz y 30 qq/ha de soja de segunda.

“En campos de terceros, los resultados fueron menores, nosotros mismos notamos las diferencias. No tuvimos que compararnos con los vecinos”, especificó.

 

La alimentación del ganado se basa en pasturas naturales y silos de cebada y maíz

En cuanto al alquiler de los campos, luego del 2008 (sequía de por medio) cambiaron la política de alquiler. “Se perdió mucho capital de trabajo y decidimos cambiar la estrategia seduciendo a los propietarios de otra forma, ofreciéndole algo distinto”, indicó.

Así pasaron de un alquiler a un contrato yendo a resultado de la producción, garantizándole un manejo sustentable del campo.

“El alquiler es como un cepo que te obliga a ir al mejor negocio del momento. Todavía esa cultura prevalece y con el tiempo esperamos que cambie”,indicó.

No obstante, Alejandro Macagno, gerente de Producción de la firma, afirmó que le demostraron que se estaba degradando el suelo porque no quedaba otra que hacer soja sobre soja.

“De esta manera se comparte el negocio y a su vez le hacemos rotación, lo que significa que se lo cuidamos”, relató.

Este cuidado de los campos alquilados les genera un costo extra porque moviliza más capital de trabajo, pero Cevasco aseguró que es una relación ganar-ganar.

Con respecto a cada cultivo, el titular de El Progreso de Rawson destacó que este año están dadas las condiciones para la siembra de maíz, tanto de precio como climáticas, pero resaltó que los productores no se vuelcan masivamente por las restricciones comerciales.

En este cultivo dividen los ambientes de menor productividad (tardíos) y de mayor productividad (primera). Los híbridos que siembran son de Dekalb y Don Mario.

La fertilización que utilizan es a base del sistema independientemente del cultivo. Pero también hacen un análisis de suelo y agregan en cada uno dependiendo de cada resultado.

“Agregamos fósforo en el barbecho y luego en plena siembra de maíz”, enfatizó Macagno. La firma en este momento se encuentra sembrando maíz, luego continúa con los maíces tardíos y hace un año comenzó con maíces de segunda (después de cebada). En total fueron 50 hectáreas.

“Hicimos cebada el año pasado para silaje y luego maíz también con el mismo fin. Este año plantamos cebada para cosechar y luego vamos a probar maíz también para trillar”, resaltó.

Con respecto al manejo del trigo, siembran materiales de Biointa y de Nidera e implantan un 70% de variedades de ciclo intermedio y 30% de cortos.

“Se apuesta más al rendimiento que a la calidad”, resaltó.

Luego agregó que las enfermedades están latentes, pero aún no explotó nada. La mancha amarilla prevalece en el trigo con bastante incidencia, pero no con gran severidad. Además están fumigando para la roya, donde afirmaron que es más protección que curativo, usando productos de alta residualidad.

“Con lo que vale el trigo hoy en día, hay que hacer estos cuidados”, sostuvo. Además agregan nitrógeno y azufre.

Asimismo, el tema de comercialización no ha sido un tema que los haya afectado.

“Estamos en una zona geográfica con una abanico importante de compradores como Chacabuco y Chivilcoy que es un cluster molinero. Podemos ubicar toda la producción”, señaló.

El otro cultivo invernal que produce es la cebada forrajera que tiene doble propósito: para la alimentación de la hacienda y para agregar más cultivos a la rotación, donde en tres años ubica cinco cultivos. La variedad que utilizan es Scarlett.

En cuanto a la ganadería, hacen cría, y una parte de la producción (50%) se vende en la zafra con 180 kilos aproximadamente; la otra se engorda en corrales. En total tienen 1.700 vientres. La alimentación es a base de pastos naturales, donde manejan un sistema intensivo rotativo de parcelas de no más de cuatro hectáreas y rodeos de 200 animales cada uno.

“Esta muy concentrado, estamos en el orden de 1,7 EV/ha”, sostuvo Macagno. También el silo es fundamental, tanto el de cebada como el de maíz. Los mismos son de autoconsumo.

La empresa comercializa los animales con 330 kilos y trabaja con matarifes locales y algunos frigoríficos locales En el manejo, la vaquillona de 15 meses se insemina (la única categoría); el resto es con servicio natural.

En estos momentos se encuentran sembrando el maíz de primera

 

En el norte, la soja tiene quien la maneje

Gerardo Bartolomé entregando el premio a Daniel Ploper

Durante la jornada de Don Mario, la empresa distinguió a Daniel Ploper, director técnico de la Estación Experimental Obispo Colombres, con el premio a la Excelencia en el manejo del Cultivo de Soja. Infocampo dialogó con el ganador, quien además es presidente del Comité Permanente de Conferencias mundiales de Investigación en Soja.

Primero Daniel, ¿qué significa para usted este premio a la Excelencia en el manejo del Cultivo de Soja?

Es un inmenso reconocimiento y orgullo por varias razones. Por un lado, lo que significa Don Mario como empresa, líder en producción de variedades y semillas de soja en Latinoamérica, en donde en treinta años ha alcanzado logros extraordinarios. Luego por el distinguido jurado y por último, estoy muy orgulloso por quienes fueron los premiados anteriores como Rogelio Fogante precursor de la siembra directa y Antonio Pascale, que hablar de este señor es hablar de los inicios de la soja en la década del sesenta.

El premio se denomina Excelencia en el Manejo de Soja, ¿por qué cree que la empresa le entregó este reconocimiento?

Si uno mira lo que se valora, se da cuenta que ven los años de aportes al conocimiento del cultivo y trabajo con soja desde hace 35 años.

¿Cuáles serían esos conocimientos que aportó para el manejo del cultivo?

Me tocó empezar a trabajar con la oleaginosa cuando no se conocía mucho sobre enfermedades, por lo que fuimos analizando y proponiendo estrategias de manejo de las principales enfermedades, como por ejemplo, cancro del tallo a mediados del noventa, la mancha ojo de rana, el impacto de las enfermedades de fin de ciclo y estrategias de manejo. Además todo lo que viene anexo a esta formación como la formación de recursos humanos y la integración como fitopatólogo en programas de mejoramiento de la institución. Viendo los acciones que ha tomado desde la Estación Obispo Colombres,

¿Cuál es el rol, en la actualidad, que está cumpliendo la estación en Tucumán y en la zona?

Si bien es la más antigua donde viene trabajando durante 103 años, la experimental es muy pequeña. Pero a pesar de esto, ha generado mucha información de manejo y además, tiene un programa de mejoramiento varietal exitoso.

¿Cuál es la superficie que abarca la genética de la estación?

La variedad Munasca abarca un 5% del área de la superficie del país. En el NEA la superficie que se siembra es del 50% y en Bolivia es muy importante.Además, tenemos otras variedades en lugares como Brasil, Paraguay, Bolivia y ahora en Sudáfrica.

¿Cómo fue la idea de meterse en el mejoramiento genético viendo que hay muchas empresas privadas con una trayectoria muy importante?

Antes las empresas privadas no miraban el norte del país, por lo que sino lo hacían las instituciones públicas no lo hacia nadie. Esto fue gracias al aporte académico, de trabajo interdisciplinario y trayectoria de muchos técnicos.

Ya pasaron 35 años desde que se introdujo a trabajar en el cultivo de soja, de ahora en adelante, ¿cuáles son los objetivos a seguir?

La estación trabaja en muchos cultivos, pero respectivamente con soja, seguimos trabajando con nuestras variedades con el programa de mejoramiento varietal, que también tiene base en Bolivia y con biotecnología procurando variedades transgénicas con tolerancia a sequía. Además, estamos trabajando con hongos del suelo, como macrophomnina, muerte súbita y cancro del tallo. Los problemas patológicos en este momento son los hongos del suelo.