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Para que las malezas no ganen más campos

noviembre 30, 2012 1 comentario

rama negra

Las abundantes lluvias no sólo vienen complicando la siembra de los granos gruesos, como soja y maíz, sino que están originando serios problemas de malezas en los campos. Y una de las que más dolores de cabeza viene trayendo en la zona núcleo de la Pampa Húmeda en este último tiempo y sobre todo en esta campaña es la rama negra.

Por este motivo, Infocampo dialogó con Martín Marzetti, gerente del Programa de Malezas Resistentes (REM), para abarcar los aspectos principales de este problemática y las soluciones posibles ante la gran cantidad de malezas.

Las abundantes lluvias se dieron en la zona núcleo (sur de Santa Fe y norte de Buenos Aires), y en el centro de la provincia bonaerense, donde hubo muchas zonas puntuales inundadas.

En la primera zona, indicó Marzetti, los tratamientos no fueron oportunos porque cuando se iban a realizar las aplicaciones, llovía, y cuando se secaba volvía a llover, por lo cual fue imposible poder entrar con los aparatos para dicho tratamiento.

“La rama negra es la vedette de esta campaña”, indicó, haciendo referencia a la maleza que más complicaciones viene trayendo a los productores.

Hubo diferentes casos durante los tratamientos: algunos tratamientos no fueron efectivos y tuvieron que volver a aplicar herbicidas elevando los costos, y otros se volcaron directamente a sembrar con los lotes malezados.

“Los que sembraron a pesar de la gran cantidad de malezas van a perder rendimiento. Además, el año que viene tendrán muchas más en el lote”, señaló.

Y los que volvieron a realizar el tratamiento químico también van a perder rinde, porque a medida que pasan los días de siembra en fecha óptima, esto se traduce en menos rendimiento.

Una de las características de estas aplicaciones es que los productores usaron el doble golpe, una técnica que según resaltó Marzetti se está imponiendo en el manejo.

“La primera aplicación es con glifosato más un hormonal como 2,4 D o Dicamba, y a los diez días se vuelve a aplicar Paraquat”, especificó. Es una de las herramientas más eficientes para controlar la rama negra, pero su costo es elevado.

“Insistimos en que las aplicaciones se hagan temprano porque cuando esta maleza están recién nacida se puede controlar con glifosato”, insistió.

En este sentido, la recomendación de Marzetti para aquellos productores que tengan en la actualidad malezas en los campos, es el doble golpe.

“Si el tratamiento hubiese sido antes, habría más herramientas y menos costosas”, detalló.

Además, especificó que una aplicación estándar (Glifosato Premium+2,4-D+coadyuvante+aplicación) ronda los 28 u$s/ha.

“El hacer doble golpe insume otra aplicación extra (Paraquat+coadyuvante+aplicación) que ronda los 21 u$s/ha”, afirmó.

Así, señaló que “el hecho de no haber aplicado en su momento (por el mal tiempo o por haberse “dormido”) significa un sobrecosto de unos u$s20, que equivale a unos 50 kg/ha de soja”, resaltó.

Por último, el presidente de REM destacó que otra consecuencia es que se vieron muchos lotes laboreados, que se venían manejando con siembra directa.

“La desesperación de los productores hizo remover el lote y controlar la maleza por método mecánico”, sostuvo.

“Es una lástima que el suelo en siembra directa se volviera a dar vuelta y no poder encontrar una alternativa con el control químico. No habrá consecuencias de inmediato y no va a haber pérdida de rendimiento si llueve como dicen los pronósticos. Pero el riesgo es que se use como práctica habitual, y las consecuencias serán menos materia orgánica, y mayor erosión hídrica y eólica”, finalizó.

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Maíz: atención con la chinche de los cuernos

Cuando se pronosticaba una buena cosecha de maíz para la campaña 2012/13, durante el transcurso de la misma se presentaron diferentes adversidades.

Algunos productores pudieron sembrar el maíz temprano antes de que se dieran las abundantes precipitaciones. En cambio, otros tendrán que ir al maíz tardío. Pero ahora, en los maíces tempranos se están detectando diferentes problemas provocados por la chinche de los cuernos.

Así lo expresó Florencia Del Valle, de Ventas de Pioneer. “Estas últimas campañas empezamos a ver un importante daño de chinche de los cuernos (Dichelops furcatus) en maíz, especialmente en el sur de Córdoba, y estos últimos dos años se potenció y avanzó también hacia el sur de Santa Fe y noroeste de Buenos Aires”.

Y en esta campaña, indicó, se multiplicaron las consultas de los productores: “Hemos encontrando algunos lotes hasta con 85-90% de plantas con daño de chinche”.

La soja ha contribuido con el crecimiento de estos insectos, ya que es uno de sus cultivos favoritos. Según señaló Del Valle, durante los primeros estadios del maíz, las chinches se alimentan succionando la savia de la planta en la base del tallo, y para facilitar la penetración del estilete inyecta saliva tóxica.

“Las plantas entre emergencia y aproximadamente V4-V5 son más susceptibles al daño de chinche. Por este motivo, es un gran problema en las etapas tempranas del maíz”, relató.

Entre las consecuencias del ataque, señaló que, después del daño, las hojas que crecen y se despliegan presentan los típicos agujeros ovalados con un halo amarillo.

“Puede provocar debilitamiento de las hojas nuevas y retraso en el crecimiento, según la intensidad. También se puede dar pérdida de dominancia apical y aparición de macollos. Son plantas que quedan dominadas, atrofiadas, que pueden resultar en plantas improductivas y en casos extremos provocar la muerte de la misma”, explicó.

Y agregó que en la parte interna de las plantas afectadas pueden aparecer también manchas necrosadas.

En esta línea, Del Valle informó que la siembra temprana de maíz (principio a mediados de septiembre) favorece los ataques más intensos, debido a que las chinches salen de las malezas fumigadas y se encuentran con plantas de maíz emergiendo y, por lo tanto, con excelentes condiciones para alimentarse.

“Esto se potenció también esta campaña con el retraso en general que estamos teniendo en la siembra de soja, asociado a las ventanas tan chicas entre lluvia y lluvia”, destacó.

En este sentido, aconsejó que es muy importante que el productor sepa la historia del lote donde va a sembrar maíz.

“Si el año anterior tuvo ataque de chinches, recomendamos que, previo a la siembra, haga un monitoreo del lote para ver la población en el rastrojo, y en función de eso tome la decisión más adecuada”, sostuvo.

Si la misma es aplicar algún insecticida para su control, ejemplificó, la mezcla de herbicida con insecticida en el barbecho es una alternativa válida.

“La más conveniente es la aplicación de insecticida al momento de la siembra o al inicio de la emergencia de las plantas”, afirmó.

También hay que tener en cuenta el momento del día en el cual se va a hacer la aplicación, y el producto a usar, ya que las chinches están debajo del rastrojo.

Florencia Del Valle

El maíz tardío vuelve a tomar protagonismo

Maiz encharcado cerca de Pergamino

El común denominador en las principales zonas productivas vienen siendo las abundantes lluvias durante el último mes. Por este motivo, la siembra de maíz, que comenzó a fines de agosto/principios de septiembre, viene retrasada.

En este sentido, los maíces tardíos comienzan a tomar protagonismo en los planteos agrícolas, algunos por decisión propia y otros, por descarte. En contraposición de lo que ocurrió el año pasado, donde la sequía hizo que los productores se deban volcar a este manejo, en este caso, las lluvias vienen complicando la implantación.

Además, muchas hectáreas sembradas están inundadas. Con este panorama, muchos productores se preguntan ahora cómo seguir. Por este motivo, se consultó a dos referentes para conocer sobre el manejo del maíz tardío.

Luis Bertoia, de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora (UNLZ) señaló que es una buena oportunidad para sembrar maíz por la acumulación de agua en los perfiles durante todo el ciclo previo y por el pronóstico de lluvias en los meses de enero/febrero. Igualmente, señaló que el éxito de los maíces tardíos depende de un buen barbecho, “porque te amortigua un poco el potencial daño de una sequía en enero”.

Así las perspectivas son mejores que el año pasado, donde recordó Bertoia que la falta de agua fue antes de la siembra, y además, luego no hubo precipitaciones.

“Un porcentaje importante del agua que utiliza el cultivo lo logra por la humedad acumulada en el suelo y no por la lluvia, incorporando entre el 30 y 50%. Luego, si sigue lloviendo, mejor”, señaló. C

on respecto a la fertilización, Bertoia destacó que en la siembra temprana la mineralización es mucho menor y el productor depende del fertilizante.

“Hay mucho pasaje de rastrojo a materia orgánica y no tanto a mineralización que libera nitrógeno. Y esto aumenta con el calor. En cambio, la siembra tardía tiene una disponibilidad de N mayor por la mineralización de la materia orgánica”, especificó.

En esta línea, el técnico explicó que para el maíz en general, independientemente de la siembra, la fertilización nitrogenada se hace de arranque a la siembra (no junto con la semilla) y después en V6 (la más importante) donde permite entrar con maquinaria normal sin romper la planta. “El nitrógeno dura poco en el suelo. Si lo aplicás todo a la siembra seguramente cuando más lo necesites no lo vas a tener disponible”, indicó.

Y agregó que como se viene presentando el clima con los perfiles cargados, una buena dosis de fertilización va a ser excelente para acompañar al rendimiento del cultivo. “En la aplicación en sexta o séptima hoja, todo el nutriente se utiliza para la producción de grano y no para el desarrollo vegetativo, cosa que es muy bueno porque el productor busca grano, salvo que sea para picado”.

Por su parte, Leonardo Galli, Márketing Comunicacional de Pioneer, estimó que en la presente campaña va a haber muchos planteos con maíz tardío, algunas ya planificadas, y otras debido a la imposibilidad de sembrar temprano por exceso hídrico al momento de la siembra, o por resiembras de lotes que se perdieron por anegamiento. “Lo que podemos considerar como positivo es que el cultivo estaría arrancando con el perfil de suelo cargado de humedad, lo que permitirá transitar mejor las altas temperaturas del verano”, aseguró.

El potencial de rendimiento, informó, al que se aspira con los maíces tardíos es algo menor que a los de siembras tempranas, básicamente porque las condiciones de radiación en que se desarrollará el cultivo son menores:

“Por un lado tenemos un mayor coeficiente de logro de plantas por sembrar con mayor temperatura de suelo, y por otro una población óptima, objetivo menor para alcanzar el potencial de rendimiento buscado”.

Esto lleva a sembrar menos semillas por hectárea, ajustando la densidad de siembra y priorizando tener plantas bien distribuidas, con cañas fuertes que soporten el cultivo en pie hasta el momento de cosecha.

En cuanto a la elección de los híbridos, Galli sostuvo que los cultivares a usar tienen que tener un buen comportamiento ante insectos como spodoptera y contar con un buen perfil sanitario que dé seguridad ante la presencia de E. Turcicum (tizón), roya y enfermedades de caña. “Si consideramos que las condiciones climáticas en otoño pueden seguir planteando un escenario de lluvias y excesos de humedad provocando demoras en la cosecha, contar con híbridos con buena caña será sumamente importante”, afirmó.

Por diferentes zonas.

Una de las regiones más complicadas es el centro de Buenos Aires. En la zona de Bolívar, Daniela Róbalo Santos, de la Cooperativa Agropecuaria de Bolívar Ltda., destacó que, en comparación con el año pasado, se sembró sólo un 5% por el exceso de agua. “No hay otra opción de ir a maíz tardío o a soja”, destacó.

En Carlos Tejedor, Dante Garciandia, de la Agronomía Campos Verdes, también informó que en esa región sólo se implantó un 5% del maíz y lo que no se pudo sembrar irá todo a maíz tardío.

En Bragado, el Ing. Agr. Juan Garelli destacó que se pudo sembrar el cultivo, pero las últimas lluvias complicaron la producción. “Hay muchos campos inundados por lo que habrá que resembrar o ir a tardío directamente”, especificó.

Otra zona que tomó protagonismo es en el sur de Córdoba. Jorge Arraigoni indicó que en la región se produce 50% de maíz de primera y 50% en diciembre. “Se pudo sembrar el 40% del maíz de primera, así que el resto irá a tardío”, sostuvo.

Y agregó que los lotes bajos ya sembrados están saturados de agua. “Los perfiles ya están al límite”, destacó.