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Archive for 28 junio 2013

El sorgo, con viento a favor

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Con una producción que supera el 10% con respecto a la campaña pasada, y un precio razonable, sumado a un área sembrada de 1,1 M de hectáreas, y una producción que llega hasta el momento a 3,2 M de toneladas, se podría decir que el sorgo está teniendo un buen año.

Para dar un panorama general, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires señaló que se sembraron 1,1 M de hectáreas, y la producción alcanza hasta el momento 3,2 M de toneladas.

Sin embargo, desde el organismo estiman que la producción alcanzará los 4,5 M de toneladas. El mismo volumen que estima el Ministerio de Agricultura. Esto significa un 10% más con respecto al año pasado, donde se sembró la misma cantidad de hectáreas, pero el rendimiento fue menor, alcanzando 4,1 M de toneladas.

Para ir al detalle, Patricio Tobin, socio fundador y gerente de Semillas Tobin, expresó que el sorgo está teniendo un buen año. “Hubo un período llovedor en la primera etapa del cultivo y luego prosiguió un tiempo de sequía, dependiendo la zona”, indicó.

En esta línea, especificó que en la zona de Salto (Buenos Aires) y alrededores hubo buenos rendimientos. “Se complicó en los casos en que los productores sembraron tarde por exceso de agua”, indicó.

En cuanto a rindes, Tobin expresó que en la zona de Salto y alrededores fueron de, aproximadamente, 90 qq/ ha. En el oeste de Córdoba, los rendimientos varían entre 70 y 90 qq/ha. Más al norte, el rinde baja y también en La Pampa y oeste de Buenos Aires.

“El que hizo bien las cosas tuvo muy buenos resultados”, subrayó. En este sentido, informó que el cultivo está creciendo en zonas donde empieza a ser una limitante importante el estrés hídrico.

“La estabilidad que da el sorgo en estos ambientes no la da el maíz”, aseguró.

Cuestión de precios. Gustavo López, director de Agritrend, subrayó las diferencias de precios entre el maíz y el sorgo.

En primer lugar, el analista resaltó que este año ya se han exportado 1, 2 M de toneladas de sorgo, y estimó que los envíos alcanzarán entre 2,5 y 3 M de toneladas. “El sorgo se viene manteniendo en torno de los 165 dólares”, sostuvo.

En referencia al maíz, López destacó que el precio de la gramínea está muy fluctuante, dependiendo mucho si es ultradisponible o más lejano (julio-agosto).

“Se están cubriendo los últimos embarques de los últimos ROEs. Hay maíces que pueden pasar coyunturalmente los 200 dólares, y hoy el sorgo disponible es de 165 dólares,marcando un diferencial de 35 dólares”, señaló.

Para aportar más datos, el presidente de Agritrend destacó que el precio del maíz de julio en adelante se cae por una cuestión de competencia con la mercadería brasileña. “El valor del sorgo se mantiene y el maíz en julio está 185 dólares. El diferencial se achica a 20 dólares”, destacó.

Otro dato para tener en cuenta es que el mercado del sorgo no tiene las restricciones que sí tiene el del maíz. “Es un mercado más dinámico”, relató.

Con respecto al diferencial del precio en favor al sorgo en los dos últimos años, López señaló que fue coyuntural porque no hubo una cosecha buena de maíz, y el mercado estaba presionado por los precios internacionales. “El sorgo se podía vender básicamente a dos destinos: Japón y Colombia (que apareció fuertemente en el último tiempo), que pagaban un sobreprecio porque no podían comprar maíz.

Con respecto a la cosecha nueva, resaltó que no hay cambios muy significativos en el área. Puede haber una requeña reducción del maíz por el precio diferencial. “Hay una incertidumbre grande con respecto al clima, ya que está lloviendo mucho en Estados Unidos. Si ellos tienen una buena producción forrajera, el precio va a caer”, afirmó.

En esta línea, López expresó que el precio del maíz ya está en 160 u$s/t para abril de 2014, y no hay cotización del sorgo, pero calcula que estará en 145 u$s/t. “Se espera una producción mundial de maíz muy fuerte impulsada por EE.UU. El año pasado tuvo una seca enorme, y el maíz se disparó y arrastró a todos los productos ya que todos tienen un alto grado de sustitución”, finalizó.

Se espera un crecimiento del 10% del área girasolera

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Uno de los cultivos que quiere volver a recuperar terreno es el girasol, a partir de nuevas tecnologías y los buenos precios que se vienen manteniendo en el mercado.

Según la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, en la campaña 2012/13 se sembraron 1,8 millón de hectáreas, 200.000 hectáreas menos de lo pensado, por los problemas de inundaciones en la provincia de Buenos Aires. Según la entidad, se cosecharon 3,3 millones de toneladas, y ya con el 90% del área trillada, el rinde promedio país es de 19 qq/ha. En este sentido, Archivaldo Salvador, director del Cultivo de Girasol para Latinoamérica Sur de Syngenta, destacó que el rinde medio de este año es un 20% más que la campaña anterior.

 “La foto del girasol en esta campaña fue positiva”, sostuvo. En esta línea, Salvador destacó que el margen bruto del cultivo fue positivo en las tres zonas de producción, tanto en el norte, el oeste de Buenos Aires y La Pampa, y en el sur de la provincia bonaerense.

 “Hoy el valor de pizarra está bien, cerca de 340 dólares por tonelada”, pero destacó que la rentabilidad del productor depende de su sistema de manejo, sobre todo del arrendamiento del campo y los insumos que aplica. “Luego de las lluvias, en el verano hubo una época de sequía que afectó tanto al maíz como a la soja. El girasol se salvó, y es uno de los cultivos que más rentabilidad le dio al productor”, afirmó. Por otra parte, estimó que en la campaña 2013/14 las hectáreas de girasol aumentaron un 10%.

 “En la campaña pasada se redujo el área, por los problemas que hubo al momento de la siembra por las abundantes lluvias. Este año hay una buena intención de siembra en Chaco y norte de Santa Fe, y esperamos que no se inunde en la provincia de Buenos Aires”, indicó.

 El director de Girasol para Latinoamérica Sur señaló que hoy el productor cuenta con la tecnología Clearfield (control de malezas) como girasoles de calidades especiales (alto oleico). Y esta combinación es una tecnología que viene creciendo en el país.

 “Hay siempre avances constantes de nuevos híbridos empujando los rindes hacia arriba, y se ven mejores prácticas agrícolas que hace el productor”, concluyó.

Soja sobre soja: una realidad que se busca mejorar

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La realidad del sistema de producción en la Argentina indica que gran parte de la superficie se le dedica a la soja. Pero en los últimos años se viene dando un fenómeno que preocupa: sistemas de producción basados en soja sobre soja. Si bien desde los técnicos hasta las distintas asociaciones desalientan esta práctica, hoy aceptan la realidad (casi el 60% del total se hace soja sobre soja) y dan recomendaciones para que el daño sea lo menos grave posible.

“El concepto es que desde el punto de vista de los sistemas de producción, la decisión de qué cultivo va a participar en cada empresa es una decisión que incluye factores de ambientes, culturales, políticos y económicos y hoy en este contexto es muy frecuente el monocultivo de soja”, señaló Martín Díaz Zorita (Conicet, DZD Agro-Novozymes).

En esta línea, el investigador destacó que desde el punto de vista agronómico no es una recomendación, pero desde el punto de vista empresarial, es una de las opciones.

“La práctica soja sobre soja existe y lo que hay que hacer es dar la mejor respuesta”, resaltó. En cuanto a las características de estos sistemas productivos, Díaz Zorita destacó que hay limitaciones en los rendimientos entre un 7 y 10% menos que los sistemas de rotación.

“Son cultivos que requieren ajustes de dosis de fertilización, normalmente entre un 10 y 20% en base a fósforo, porque cambia en la forma en que el fósforo es absorbido por las raíces”.

Además, tiene una presión de enfermedades mayor por el mantenimiento de los rastrojos. “Por lo que requiere que haya un uso eficiente de fungicidas, rotación de moléculas, aplicación de tratamiento de semillas, uso preventivo de foliares, y elecciones de adecuadas variedades”.

Para ser más específico, Díaz Zorita indicó que se deroga rentabilidad del cultivo por menos rendimiento y mayor uso de insumos. En esta línea se sumó María Fernanda González Sanjuan, gerente ejecutiva de Fertilizar Asociación Civil, quien destacó que es una práctica que se generalizó en todo el país.

“Aceptamos la realidad productiva pero no alentamos que los productores continúen con este sistema”. Además señaló que no sólo el monocultivo de soja es perjudicial para el suelo, sino la secuencia de monocultivo.

Ensayos en 9 de Julio. Luis Ventimiglia, técnico del Inta de dicha ciudad, realizó estas últimas tres campañas ensayos sobre la importancia del fósforo en monocultivos de soja.

“El objetivo es ver qué sucede a través del tiempo en una práctica de monocultura sojera, ya que está generalizado”.

El ensayo constó de cinco tratamientos: el primero es el testigo(nunca recibió fósforo); el segundo fue la aplicación al voleo en cobertura total de 140 kg de superfosfato triple de calcio (SPT)en el invierno (junio/julio); el tercero implicó la adición de un arrancador (sería lo que hacen muchos productores) con 40 kg de SPT de calcio en la línea de siembra.

“El cuarto tratamiento es la aplicación dividida de 100 kilos de SPT de calcio en el invierno y 40 kg a la línea (cambió la forma de aplicación)”, aseguró. Y el quinto, consistió en 140 kilos al voleo en cobertura total, pero cambia el momento de la siembra.

Para contextualizar el ensayo, Ventimiglia indicó que el nivel de fósforo en los primeros 20 cm era de 6,1 ppm. Además aclaró que los suelos partieron con buena rotación y vienen desde más de 20 años con SD .

“También mantuvimos el cultivo libre de malezas, de insectos y plagas”. Para ir a los resultados del ensayo, los valores promedios de rendimientos marcaron un aumento en estos 3 años. “La primera campaña fue buena desde el punto de vista climático. La segunda en 2011/12 fue la más floja (problemas de lluvia) y la que terminó fue muy buena”.

En lo que respecta a incrementos de rindes promedios/año para los tratamientos con dosis máxima (140 kg) hubo aumentos de 1.700 y 1.900 kg extra de soja en referencia al testigo. En el tratamiento con solo arrancador hubo 1.000 kg de incremento de rindes.

“Se vieron diferencias menores en el segundo año y diferencias grandes en el tercer año. Hay más de 3.000 kilos entre tratamientos con máxima fertilización y testigo”. Esto significa, destacó Ventimiglia, lograr una mayor rentabilidad, pero agregó que hay que ver otro componente que es ver qué sucede con el fósforo en el suelo.

“En el promedio de los tres años tenemos incrementos en el contenido para los tratamientos de mayor dosis de fertilizantes en torno a 1,9 ppm. En realidad, hasta hace unos días (de los dos años anteriores) estábamos en más de dos. Sin embargo, en esta última campaña por los altos rindes (más de 60 qq/ha) el promedio nos bajó a 1,9 ppm”.

Para destacar, el técnico del Inta informó que para elevar una parte por millón de fósforo en el suelo necesitamos en promedio 30 kg de SPT de calcio.

“Para cuantificar ese 1,9 ppm, son 57 kg de SPT de calcio y hoy el fertilizante cuesta 610 dólares/tonelada, tendría un costo de 3,23 pesos/kilo de producto comercial. Si a eso se lo suma la producción extra que tuve sobre el testigo (descontando los costos), los ingresos de esos tratamientos son de $/ha 3.000, con respecto al testigo”.

“El arrancador no llega a cubrir las necesidades que el cultivo necesita. Tiene una extracción extra del cultivo del suelo. Solamente considerando la producción de 1.000 kg, nos da un margen de la práctica de 1.600 pesos. Hay una diferencia del 100%”.

En este sentido, indicó que se paga el costo del fertilizante, deja un margen bruto positivo y queda un residual para mejorar el nivel de fósforo en el suelo”. Por otra parte, el ensayista está analizando otro componente como el contenido de fósforo en el grano.

“La relación es directa, el testigo tiene niveles bajos, no llegan a 0,3% mientras que los tratamientos fertilizados están en 0,4%”. En esta línea hay más producción y un grano con un mejor nivel de fósforo.

“Hoy se está empezando a considerar y los compradores están reclamando una mejor dotación de este nutriente como el de nitrógeno”. Por último, Ventimiglia destacó que queda un margen negativo de carbono. “Desde el punto de vista químico podemos neutralizar y mejorar el contenido de fósforo, pero desde el punto de vista de contenido de MO la monocultura no es lo más adecuado”.

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