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Maíz: mejor dividir la dosis de nitrógeno

Una nueva campaña maicera ya se largó, y una de las claves para aumentar los techos de rendimiento del cultivo es la fertilización.

En este sentido, tres técnicos detallaron la mejor estrategia para nutrir el maíz con fuentes nitrogenadas, tanto para los maíces de primera como los denominados tardíos.

En primer lugar, Mirta Toribio, del departamento Planeamiento y Márketing de Profertil, destacó que en general el criterio que debería seguir el productor para fertilizar con nitrogenados en función del régimen de precipitaciones es nutrir siempre con una buena condición de humedad del suelo, es decir sin excesos ni déficit hídrico.

“El nitrógeno es un nutriente muy móvil en el suelo; si aplicamos cuando hay excesos hídricos aumentan las pérdidas del nutriente por lavado y lixiviado. Y cuando falta agua se volatiliza y pasa a estado gaseoso y, por ende, también aumentan las pérdidas”.

En esta línea, la técnica aseguró que la situación ideal es que el suelo esté con un mínimo de 50% de agua útil.

Por otra parte, una de las claves para agregar los fertilizantes nitrogenados es el momento de la aplicación. En este sentido, Toribio señaló que la técnica de fertilización ideal es aportar el nutriente en el momento que la planta lo necesite.

“En función de esto se recomienda aportar una parte del fertilizante en el momento de la siembra y el resto de la dosis en estado de V6, momento en el que el cultivo comienza a elongar el tallo y sus necesidades nutricionales son muy fuertes”, expresó.

Toribio explicó que se calcula que desde la siembra a V6 el cultivo consume 2 kg/ ha/día, y desde V6 hasta polinización es el mayor consumo de nitrógeno, con 4 kg/ha/día. Y luego de la misma, el consumo es de 1 kg/ha/día y es por removilización de N desde el tallo a la espiga.

“Por eso, el productor debería contar con unos 60 kg de N/ha a la siembra y luego agregar la dosis necesaria según requerimientos (22 kg N/t grano producida) para alcanzar el potencial de cultivo. Además hay que tener en cuenta el N que aporta la materia orgánica en zonas con buen porcentaje de la misma”.

En este sentido, recalcó que el N es muy dependiente del agua y necesita de ella para tener respuesta.

“Por eso, en años neutros y con un manejo de números tan ajustados como éste, debemos ser eficientes con el uso del agua y los nutrientes. La mejor estrategia es la división de dosis siendo conservadores y lo más eficientes posibles con el uso de los insumos”, sentenció.

En este línea, Luis Ventimiglia, técnico del Inta 9 de Julio, también recomendó aplicar las fuentes nitrogenadas al menos en dos momentos: una parte a la siembra y otra entre V4 a V6 (4 a 6 hojas desarrolladas con lígula visible).

“Si se analiza desde el punto de vista de la fisiología de la planta, lo ideal sería aplicar N de forma paulatina a partir de que la misma va evolucionando”, explicó.

Pero aclaró que este proceso es difícil de llevarlo a cabo por varios motivos: “No tenemos la seguridad de que pueda incorporarse al suelo (cuando se aplica al voleo) y la planta lo pueda tomar en tiempo oportuno; tiene costos adicionales (por mayores aplicaciones) y el productor tiene otros tipos de trabajos que no puede descuidar, lo que limitaría este tipo de operatoria”.

Asimismo, Ventimiglia aseguró que es importante que cuando el productor refertilice, no aplique tarde (V7 o V8). “Si se trabaja el fertilizante en cobertura total sin incorporación y no hay lluvia, la planta no lo va a poder absorber a una tasa de captación máxima”, dijo.

En cuanto a la nutrición del maíz tardío, una alternativa de siembra que ha crecido en los últimos años, Toribio indicó que la estrategia es distinta porque el aporte por mineralización de la MO es mayor y se debería fertilizar con una dosis mas baja de N, buscando fuentes más eficientes.

“En general tienen una ciclo más corto impuesto por las condiciones meteorológicas que los gobierna. Por lo tanto el rendimiento es menor y como consecuencia, sus requerimientos nu- tricionales”, destacó Toribio.

Así las aplicaciones deberían ser en un solo momento (a la siembra o en V2 – V3) ya que el crecimiento del cultivo es muy rápido y son de ciclo más corto. “También hay que tener muy en cuenta la disponibilidad de agua para dichas aplicaciones”, indicó.

Por otra parte, Ventimiglia hizo hincapié en los restantes nutrientes necesarios para el maíz. “La fertilización fosforada es fundamental para que el productor luego pueda ser eficiente con los demás nutrientes”.

Así, aseguró que se puede aplicar en cobertura total al voleo, donde el sistema esté bien conformado y la física del suelo sea la correcta. “Una alternativa adecuada sería: trabajar con 80-90% del total de fertilizante fosforado al voleo y el 10 y 20% restante, agregarlo en la línea”, sostuvo.

Y agregó que en los casos que haya suelos compactados o con problemas de porosidad, la aplicación en la banda de siembra puede llegar a ser más efectiva.

Otro de los nutrientes necesarios es el azufre, que según el técnico de Inta de 9 de Julio viene día a día cobrando mayor importancia, porque se observan carencias en la mayoría de las zonas productivas. En este sentido, se puede aplicar en co- bertura total al igual que el nitrógeno.

“La diferencia es que este nutriente se lava menos, y principalmente no se volatiliza” Por último, señaló que hay que tener en cuenta y observar qué sucede con algunos micronutrientes, sobre todo con zinc y boro.

Fórmulas para fertilizar con N.

Daniel Miralles, docente e investigador de la Facultad de Agronomía de la UBA (Fauba), destacó que hay modelos de aplicación para agregar las fuentes nitrogenadas similares tanto para el maíz como para el trigo.

“El modelo más sencillo es el de balance. El productor tiene que saber cuánto el cultivo va a absorber de nitrógeno y cuánto tiene que ofrecerle, y luego le restan el N que ya contiene el suelo”, explicó.

Además, destacó, hay otros modelos más complejos, como es el Maicero. “Contempla la variabilidad interanual que hay en el maíz, ya sea el contenido de agua, enfermedades, etc., y con todos estos datos se puede tomar una decisión. Este sistema está diseñado por Crea, la Facultad de Agronomía y Profertil”.

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Dividir la dosis en maíz para un buen uso de nutrientes

septiembre 7, 2012 Deja un comentario

Ante una nueva campaña de granos gruesos, los productores continúan buscando alternativas para aumentar los rendimientos de los cultivos buscando las mejores prácticas de manejo.

En esta línea, Profertil dio a conocer un ensayo realizado durante la campaña de maíz 2011/12 donde se instalaron cinco lotes destinados a las jornadas MIT (Modelos de Innovación y Tecnología), los cuales se localizaron en San Jorge, Pehuajó, Wheelwright, La Puerta y Garmendia.

Cabe destacar que en La Puerta (Córdoba), no se pudo sacar información debido a que por estrés hídrico tuvo resultados muy variables difíciles de evaluar. El objetivo de este ensayo fue comparar la eficiencia y la respuesta del cultivo de maíz al uso de distintas tecnologías de diagnóstico para la fertilización y manejo de la densidad y además, conocer la respuesta del cultivo de maíz a distintos tratamientos de fertilización ampliada.

Las precipitaciones en todas las localidades fueron variables observándose un estrés hídrico generalizado y muy marcado durante los meses de invierno y comenzando las precipitaciones en el mes de septiembre en las localidades de San Jorge, Pehuajó y Wheelwright y en octubre en la localidad de Garmendia.

Durante diciembre y hasta mitad de enero, las precipitaciones fueron prácticamente unlas para luego retomar en febrero. Las conclusiones a nivel general fue que el aumento de densidad de siembra fue muy buena opción para lograr los mayores rendimientos en esta campaña observándose esto en todas las localidades.

En San Jorge y Wheelwright, la mejor respuesta en rendimiento del cultivo se obtuvo cuando se utilizó como fuente de nitrógeno, Enetotal igualando en respuesta al agregado de otro momento de aplicación (V7-V8 con nitrógeno foliar 20). En todas las localidades, se mejoró al eficiencia de uso de los nutrientes cuando se dividió la dosis en siembra y V5 y V6. En Pehuajó se observaron síntomas de deficiencia de zinc muy marcados, donde hubo una amplia respuesta al agregado de zinc junto al foliar 20 en V7 y V8.

Para ir caso por caso, en San Jorge, Santa Fe, se utilizó el material DK 699 MGRR2 sembrándose el 20/09 a una densidad de 78.000 sem/ha con una distancia entre hileras de 0,525 m.

La fecha de aplicación fue en V5 el 01/10 con un 61% de cobertura al momento de la aplicación y el uso foliar V7-V8 fue el 10/11 a la tarde. Al evaluar las distintas herramientas de diagnóstico para la fertilización, la herramienta de diagnóstico con mejores resultados fue la de Diagnóstico Rural (DR), la cual arrojó una mayor necesidad de N para alcanzar el rendimiento potencial.

Cuando se compararon distintas densidades de siembra, se observó que una densidad alta fue la mejor alternativa para las condiciones climáticas de la campaña y las aplicaciones divididas parte a la siembra (20 kg N/ha) y parte en el momento de seis hojas (100 kg N/ha), siendo el Enetotal la fuente de fertilizantes nitrogenado que mejor respuesta obtuvo.

Otro de los sitios evaluados fue Pehuajó, Buenos Aires, donde se implantó el material DK 670 MGRR2 el 17/10. La densidad de siembra fue de 74.000 sem/ha y la distancia entre hileras fue de 0,70 m. La fecha de aplicación V5 fue el 22/11 con un 50% de cobertura y el empleo foliar fue V7-V8 fue el 28/11 a la tarde.

Asimismo, la herramienta de diagnóstico que arrojó mejores resultados fue el uso del SPAD en V7-V8 con una diferencia de 300 kg/ha de rendimiento. Mientras que cuando se evaluaron las distintas densidades de siembra, el aumento de la densidad hubiera sido la mejor opción para esta campaña. No obstante, la mejor opción para la fertilización nitrogenada fue dividida en siembra, V5-V6 y V7-V8 con N-Foliar 20.

Además, en esta, había fuertes síntomas de deficiencia de zinc, razón por la cual se explica la importante respuesta (más de 500 kg de maíz/ha) cuando se aplicó N-Foliar 20 más Zn.

Por su parte, Wheelwright, en la provincia de Santa Fe, fue otro de los sitios evaluados. El material que se usó fue DK 747 VT3PRO sembrado el 23/11 a una densidad de 74.000 sem/ha y una distancia entre hileras de 0,525 m.

El momento de aplicación V5 fue el 23/12 con un 23% de cobertura. Y la fecha de aplicación foliar V7-V8 fue el 29/1/12 a la tarde. En esta línea, el ensayo muestra que cuando se evaluaron las distintas herramientas de diagnóstico, la mejor respuesta fue cuando se evaluó con SPAP y se dividió la dosis, con diferencias de unos 300 kg maíz/ha.

Como en las localidades anteriores la mejor alternativa fue el aumento de la densidad de siembra. Y la mejor respuesta en rendimiento del cultivo de maíz fue la aplicación dividida de Enetotal en siembra y 6, con diferencias de más de 900 kg maíz/ha.

Lográndose la mejor eficiencia agronómica con aumento de dosis y aplicaciones divididas en siembra, V6 y V8 (N-Foliar 20).

Por último, en Garmendia, provincia de Tucumán, se utilizó el material Dk 390 MG implantado el 13/1/12 a una densidad de 50.000 sem/ha a una distancia de 0,70 m entre hileras.

La fecha de aplicación en V%-V6 fue el 31/1/12 con un 53% de cobertura al momento de la aplicación. Y el momento de aplicación foliar V7 fue el 2/2/2012 cuando se evaluaron las distintas herramientas de diagnóstico para la fertilización se vio que la mejor evaluación se realizó con el uso de DR (Diagnóstico Rural) con resultados cercanos al rendimientos potencial.

También en esta localidad se utilizaron densidades bajas, pero los resultados no fueron buenos.

El mejor resultado fue la aplicación dividida de N (siembra y V6) no habiendo diferencias entre fuentes.